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a, b, c, d , a, b, c, c, ¿j? ......a, e, j.....  ¿Cómo dijo?...¿Cuál tarea? 

Y usted... ¿qué sabe de los Problemas de aprendizaje y  el déficit de atención

El alarmante incremento en el número de  niños con dificultades para acceder a los aprendizajes ha hecho evidente la urgente necesidad de definir estrategias adecuadas de apoyo que le permitan  vivir la escolaridad de forma tranquila y represente una experiencia constructiva.

También es importante que se conformen equipos profesionales destinados al manejo integral de estos niños. En él trabajarán de forma muy cercana los padres y grupo familiar para rodear al niño de un ambiente tranquilizador y organizado.



El presente documento es el resultado del estudio y experiencias con niños diagnosticados con el  denominado Déficit de Atención (DDA). Este esfuerzo responde al compromiso que  tenemos en la generación de estrategias para apoyarlos en su formación integral y busca desarrollar una red de profesionales que  ejecuten estrategias efectivas en la intervención de éste tipo de niños.


Además, nos interesa aquí develar con claridad los aspectos más importantes de este déficit y, por la naturaleza de nuestras disciplinas, verificar el impacto real sobre los modelos de enseñanza y aprendizaje.  aprender

Comprender la complejidad de los procesos de  aprendizaje significa intentar entender la naturaleza misma del ser humano. Por lo tanto, es importante considerar que el aprendizaje es el producto del adecuado procesamiento de información que el sujeto recibe. Este procesamiento de información es posible gracias al adecuado desarrollo y funcionamiento de las estructuras que conforman el Sistema Nervioso Central.  Pero también supone asumir el aprendizaje como un proceso de intercambio y comunicación que es de carácter adaptativo

¿ En qué consiste el Déficit de Atención (DDA)?

El DDA es una condición más frecuente de lo que se cree. Afecta entre un 3% y un 5% de la población escolar y  es más común en varones. Además, se puede presentar en niños y adultos, durante cualquier etapa vital y no distingue grados de inteligencia o de desempeño cognitivo.

Anteriormente este tipo de trastornos se conocía como “disfunción cerebral mínima”, “reacción hipercinética de la niñez” o “hiperactividad”.

Desde el punto de vista neurobiológico, se trata de una alteración bioquímica en el manejo de los neurotransmisores, sustancias encargadas de trasmitir la información entre neuronas, lo cual produce que ciertas áreas del cerebro no sean adecuadamente estimuladas y por lo tanto el sujeto  exhibe comportamientos bizarros que pueden ir desde dificultades para controlar algunos impulsos hasta enfocar la atención o codificar la información que recibe por los canales sensoriales. (Barkley, 1998)

  El Manual de Diagnóstico y Estadístico de la Asociación Psiquiátrica Americana  ( DSM- IV ), lo caracteriza como una inatención persistente que puede cursar o no con hiperactividad o impulsividad*. Para poder diagnosticar el DDA, el DSM-IV establece algunos criterios básicos sobre las características de inatención, hiperactividad o impulsividad que pueden acompañarlo.

CRITERIOS DIAGNOSTICOS:
Estos son los criterios que han sido formulados por DSM-IV :
1. Seis o más de los síntomas de inatención que persisten por más de seis meses inconsistente con el nivel de desarrollo
2. Seis o más de los síntomas en hiperactividad e impulsividad que persisten por más de seis meses en un nivel de desarrollo no esperado.
3. Algunos síntomas se presentan antes de los siete años.
4. Estos comportamientos deben ser claramente observables en ambientes sociales, académicos o de funcionamiento ocupacional.
5. Los síntomas no ocurren durante el curso de trastornos pervasivos del desarrollo, esquizofrenia u otros desórdenes psicóticos y no son mejor explicados por otro desórden mental.

Cuadro 1. Criterios del DSM –IV para diagnosticar el DDA

INATENCION

HIPERACTIVIDAD / IMPULSIVIDAD

No presta atención a los detalles o comete errores tontos en las tareas, trabajos u otras actividades.

Juega con las manos y los pies o se retuerce en el asiento.

Contesta preguntas antes de que terminen de formularse

No logra una atención sostenida en juegos y tareas.

Le cuesta quedarse sentado cuando lo debe hacer.

Le es difícil esperar el turno.

No parece escuchar cuando se le habla

Corre o se trepa en momentos no apropiados.

Interrumpe a los demás o se entromete en sus asuntos.

Le cuesta seguir instrucciones completas y no logra terminar las tareas o deberes aún queriéndolo hacer.

Le es difícil jugar o participar en actividades de entrenamiento, en forma tranquila.

 

Pierde los elementos necesarios para juegos y tareas.

Actúa como “movido por un motor”.

 

Le es difícil organizar sus tareas y actividades

Habla demasiado.

 

Evita o no le gustan las tareas que requieren esfuerzo mental sostenido.

 

 

Se distrae fácilmente ante estímulos no relevantes

 

 

Es olvidadizo en las tareas diarias.

 

 

El DDA se presenta de formas muy particulares y los comportamientos pueden variar en cada caso. Algunas de éstas características pueden identificarse como dificultad para actuar de acuerdo a las reglas, variación de la conducta de acuerdo a la situación, dificultades para motivarse o para persistir en una actividad determinada, y búsqueda constante de atención de su entorno. En general, éstas fallas son más sobresaliente en situaciones que consideran “aburridas” o “tediosas” y que requieren esfuerzo mental sostenido.

Además, el DDA se puede manifestar de formas muy diversas de acuerdo a las diferentes etapas de desarrollo.

1. INFANCIA Y PREESCOLAR:
• Inatención:
El diagnóstico se realiza, erróneamente, a partir de los siete años.
• Hiperactividad/ Impulsividad:
Lo describen como “pequeña tormenta en acción”, Tendencia al movimiento frecuente, que no es el esperado para su edad y sin motivo o finalidad aparente.
No camina.... Corre.
Propenso a rabietas y llantos si no se le complace.

2. NIÑEZ MEDIA Y ADOLESCENCIA:
• Inatención:
Cualquier estímulo interrumpe la actividad que está realizando.
Se describen como niños “confundidos”, “con la mente en blanco” o “soñando despiertos”.
Paradójicamente, logran concentrarse en programas de televisión con mucha acción o juegos electrónicos.
• Hiperactividad/Impulsividad:
Dificultad para mantenerse sentado o para comer.
Expresan las emociones más rápidamente y con intensidad mayor.
Toleran con dificultad la frustración

3. ADOLESCENCIA:
• Inatención:
Se evidencia en la dificultad para estudiar solos, pues no logran concentrarse por un período muy largo.
Las tareas son incompletas.
Puede dar la impresión de no interesarle obtener éxito, pues prefieren dejar las cosas para última hora.
• Hiperactividad/ Impulsividad:
Conducen erráticamente.
Podrían experimentar temprana y severamente con drogas o alcohol.
Incurren con facilidad en delincuencia.

4. ADULTEZ:
• Inatención:
Algunas características desde la niñez persisten en forma de olvido de citas, documentos, desorganización.
Dificultad para seguir rutinas.
Mantener una conversación.
Distracciones frecuentes en el trabajo.
• Hiperactividad/Impulsividad:
Desencadenan con facilidad problemas maritales.
Cambian con mucha frecuencia de trabajo.
Visitan con demasiada frecuencia el baño o la estación de café.

Aunque estos criterios y síntomas, de acuerdo con el DSM-IV, están claramente definidos y clínicamente observados a partir de los siete años, es posible afirmar que algunas características de inatención se pueden observar en los niños a partir de los primeros meses de vida. Nuestra experiencia con el seguimiento de las pautas de desarrollo que llevamos a cabo con los bebés y más adelante en la primera infancia nos ha permitido observar ciertos comportamientos en ellos que más adelante han evidenciado la presencia de características típicas de DDA. Entre otros comportamientos encontramos la dificultad para modular estímulos táctiles, evidenciando inconformidad frente a ciertas texturas o en general aceptar estímulos que ingresan por el canal táctil y en cuyos casos su respuesta es desproporcionada; en otros casos la estimulación vestibular que le ofrecen ciertos movimientos generan reacciones de inseguridad que hacen que su manejo del cuerpo en el espacio sea inadecuado; el sostenimiento de la atención, aún en períodos en los que estos deben ser cortos, puede resultar inadecuado durante la interacción con la madre y perder mucha información en términos comunicativos; la respuesta pertinente y oportuna a los requerimientos y la resistencia a seguir normas son otras manifestaciones que hemos observado durante los primeros meses.

Aunque no todos los niños que hemos reportado con algunas de estas características han sido diagnosticados con DDA, si ha sido evidente que sus procesos de aprendizaje se han afectado y en la mayoría de los casos han requerido ayuda especializada.

De ahí la importancia de observar y trabajar sobre la modulación de los estímulos para asegurar en forma temprana su adecuado procesamiento y prevenir futuras alteraciones.

¿ Qué lo origina?

El DDA ha sido estudiado por más de cincuenta años. Aunque su etiología no está claramente definida, los investigadores se inclinan por explicar el déficit como la presencia de alteraciones en los neurotransmisores, especialmente una deficiencia de dopamina, lo cual sugiere la efectividad de la medicación. Esta hipótesis es compatible con aquella que se refiere que la insuficiencia en estas sustancias están determinadas por daños en los genes encargados de la información dopaminérgica.

Otros grupos de investigadores que han utilizado la resonancia magnética, han encontrado diferencias anatómicas, en las áreas frontales, especialmente en el hemisferio derecho, ganglios basales, específicamente núcleos caudados, y vermis cerebeloso. Estos hallazgos son compatibles con los comportamientos exhibidos por estos niños en las funciones ejecutivas como planeación, inhibición de impulsos y focalización voluntaria de la atención.

Adicionalmente, se han reportado casos con otras etiologías relacionadas como encefalitis, noxa perinatal, anormalidades craneales, síndrome de X frágil, síndrome fetal alcohólico, deficiencia de metales pesados como el zinc, que ayuda a regular el funcionamiento óptimo de la dopamina, sensibilidad o alergias a los componentes de ciertos alimentos, anormalidades tiroideas y desorden auto inmune pediátrico asociado con infección de estreptococo.

¿Por qué el DDA es responsable de problemas de aprendizaje?

El aprendizaje, como se planteó al principio, es un proceso muy complejo en el que intervienen muchos factores. Este fenómeno implica la adquisición, mantenimiento y extinción de comportamientos adaptativos. Desde este punto de vista, el aprendizaje es un instrumento de adaptación del organismo a un medio ambiente cambiante y probabilístico.

Los modelos biológicos asumen el concepto de aprendizaje como la posibilidad que le brinda el sustrato anatómico y fisiológico, especialmente la integridad del sistema nervioso central, al sujeto que aprende de recibir y transformar estímulos. Por otra parte, los modelos cognitivos complementan esta visión otorgándole valor a la experiencia y a los procesos cognitivos internos, fundamentalmente aquellos con los que se aprende, memoria y atención.
El impacto del DDA sobre el aprendizaje radica justamente en la afectación de los procesos atencionales, indispensables para el aprendizaje. La impulsividad y la inatención junto con la actividad motora excesiva impiden que los estímulos se procesen adecuadamente y por lo tanto un niño no aprende sobre aquella
información no relevante o redundante.

Los desórdenes del aprendizaje, se pueden entender mejor si pensamos en que éste involucra cuatro etapas: 1. Se refiere al proceso de grabar la información en el cerebro (Proceso de Entrada). 2. Esta información debe organizarse y ser comprendida, es decir, es una etapa de integración de la información. 3. La información debe almacenarse, para ser recuperada 4. Por último, la información debe comunicarse desde el cerebro a las personas o traducirse en acción sobre el ambiente (Proceso de salida). De modo que las incapacidades de aprendizaje pueden ocurrir en cualquiera de estas cuatro etapas.

Los comportamientos asociados del DDA configuran un cuadro que le impide al niño no sólo atender a los estímulos o la información que recibe, sino que además estos contribuyen a desarticular su desempeño familiar y social además del escolar.
Ahora bien, cuando un niño es diagnosticado con DDA la probabilidad de que éste interfiera en la adquisición de aprendizajes es muy poderosa. Por lo tanto, se puede establecer que el DDA ocasiona problemas de aprendizaje. Pero también es muy importante aclarar que por la complejidad que implica el proceso de aprendizaje, el DDA no el único responsable de la generación de problemas de aprendizaje.

Para finalizar, hasta aquí hemos tratado de definir la naturaleza y origen del DDA, también se ha hecho un aproximación a algunas se sus causas y gracias a algunas clasificaciones conocimos las posibles variaciones que posee. Además establecimos con claridad la relación entre el DDA y los problemas de aprendizaje. En otras entregas trataremos sobre otros temas relacionados con el DDA en la búsqueda de nuevas herramientas que nos permitan abordar este déficit con más efectividad.

Recuerde que el DDA debe ser diagnosticado por un equipo de expertos, no podemos etiquetar a todos los niños que son algo “necios” o un poco distraídos.

 

GLOSARIO

INATENCIÓN: Dificultad para inhibir estímulos no pertinentes al contexto mientras que debe enfocar y mantener su atención sobre aquellos que le son motivantes o importantes en la recepción de información. Su diagnóstico depende directamente de la intensidad en la dificultad para mantener la atención y debe mostrar evidencias clínicas claras a la hora de se caracterización.

IMPULSIVIDAD : Se manifiesta en la dificultad para esperar y se observa como una actividad sin latencias en las respuestas ante la presencia de cierta información o requerimiento hacia el sujeto.

HIPERACTIVIDAD : Se refiere al movimiento corporal excesivo ante situaciones inapropiadas y en contextos diversos. Esto contribuye a la dificultad para sostener la atención en cuanto el movimiento constante impide fijar los canales sensoriales hacia un sólo estímulo.

NEUROTRANSMISORES : Sustancias químicas encargadas de la transmisión eléctrica de la información a lo largo del sistema nervioso luego de recibir la información mecánica de los receptores. Su disminución ocasiona diferentes alteraciones que se manifiestan en diversos comportamientos del motrices, lingüísticos o sensoriales.

PRAGMATICA : Uno de los niveles de análisis del lenguaje que se refiere al uso que el sujeto hace del mismo. Se relaciona con la forma como el sujeto maneja las habilidades conversacionales (toma de turnos, manejo del tópico, reparación del tema, contacto visual, iniciativa comunicativa, entre otros) los recursos corporales (proxemia, contacto corporal, apoyo del cuerpo en la comunicación), habilidades extralingüísticas (prosodia e inflexiones de la voz para darle matices al mensaje).

CODIFICACION : Proceso relacionado con el procesamiento de información y estímulos que sugiere un nivel de interpretación en el que el organismo que codifica responde al medio elaborando respuestas de diferente tipo. Es paralelo al concepto de síntesis y en los modelos computacionales al de output.

DECODIFICACION : Proceso inverso al de codificación que sugiere el análisis de la información, su descomposición en partes para lograr la comprensión del mensaje. Bajo conceptos de modelos computacionales está relacionado con el input.

INVERSION DE LETRAS : Dificultad perceptual que provoca la escritura o copia de las letras como si se observaran en un espejo. Las letras más susceptibles de invertir son aquellas que sugieren el manejo adecuado de la derecha e izquierda tanto en su propio cuerpo como con objetos y en el espacio gráfico.

BIBLIOGRAFÍA

Ontoria, A; Molina, A.; Sánchez, A. Los mapas conceptuales en el aula. Editorial Magisterio, 1996.

Ontoria, A. Mapas Conceptuales. Una técnica para aprender. Editorial narcea. 1996.

Sánchez, M. Aprende a pensar 1. Planifica y decide. Editorial trillas. 2001.

Children and Adults withb Attention-déficit/hyperactivity disorder. CHADD. 14th Annual conference on Attention-Deficit/hyperactivity disorder. Program Book. 2002.

Bauermeister, J. HIPERACTIVO IMPULSIVO DISTRAIDO. ¿Me conoces?. Guía acerca del déficit atrencional para padres, maestros y profesionales. Editorial Guilford Press. 2002.

Alvarez, B; Sepúlveda, A.; Memorias: Línea de Profundización Lenguaje en la Educación II. Universidad Nacional de Colombia. 1999.

www. Espaciologoédico.com. Artículos de: Espeleta

Owens, R. Language Development: an introduction. Editorial Allyn & Bacon. 1996.

Barkley, R. Murphy, K. Bauermeinster, J. Transtorno por deficit de atención e hiperactividad. Un manual de trabajo clínico. Guilford, 1998.

Esta es una publicación de CEINF -Interacción Infantil- lograda gracias a l a colaboración de todo el equipo de profesionales que trabaja a diario con niños con DDA.

Maldonado, A. Aprendizaje, cognición y comportamiento humano. Biblioteca Nueva. 1998.
Ibid 6. En referencia al modelo atencional del aprendizaje propuesto por Mackintosh en 1975. El modelo propone que la relación entre atención y aprendizaje se establece cuando el sujeto enfoca sus sentidos sobre ciertos estímulos, pero es imposible aprender si no atiende a ellos.

Este concepto de procesamiento de información como de entrada (input) y de salida (output), y el aprendizaje como el resultado de este se analiza bajo el Modelo computacional/representacional que estudia los fenómenos mentales y del aprendizaje bajo la analogía del ordenador.

*Arnold, Eugene. Attention deficit/hiperactivity Disorder. Second Edition. Pp. 13. Handbooks in Health Care Co. 2002.



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